Buenas prácticas de Gestión Municipal en Formato Libro

Entrevista

En Tarde de Música y Noticias,  Radio Frecuencia – 106.5”, programa que se emite de Lunes a Viernes de 15 a 17 hs,  entrevistamos a la Lic. Silvina Morelli, autora del libro “Gestión, Política y Comunicación. Buenas Prácticas en la implementación de Proyectos Municipales“, publicado a través de Ugerman Editor. Además de ser columnista de este y otros medios digitales, actualmente trabaja junto al presidente del HCD de Ituzaingó -Pablo Descalzo- y a la senadora provincial María Fernanda Campo. La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación Social de la UBA -especialista en Políticas y Planificación-, es consultora de comunicación política e institucional, tiene a cargo la materia “Elementos del Desarrollo Local” en la carrera Política Gestión y Comunicación en la Universidad de Avellaneda, es capacitadora y es madre. Una mujer de tiempo completo.

Omar Suárez: Ya salió el libro, está en la 43° Feria Internacional del Libro y comenzás con las presentaciones según estuve leyendo.

Silvina Morelli: Así es, Omar. Por suerte la editorial pudo sacarlo para que los lectores puedan encontrarlo en la Feria, está en el stand 332 de la Editorial Ciccus, en el Pabellón Azul y como comentabas comienzo a presentarlo en los municipios desde los que se me convoque. El primero es San Fernando, donde estaré el viernes 19 de mayo, a las 20 horas, en el Espacio Artístico “En Breve” que está en la calle Arenales 1147.

Omar Suárez: ¿Qué vamos a encontrar en este libro?

Silvina Morelli: El libro presenta cuatro casos que considero buenas prácticas de gestión en el ámbito municipal: El modelo de gestión de la intendencia de San Fernando (1995-2011), orientado a la satisfacción ciudadana con un importante desarrollo de prácticas de consulta y participación vecinal; el sitio web oficial de Pilar, puesto online en 2012 y pensado como una experiencia hacia el gobierno abierto; en materia de políticas de empleo y economía social, se ofrece la experiencia de la secretaría de Desarrollo Humano de Ituzaingó (2014-2015); y por último, la Escuela Municipal de Música de Lanús y su construcción colectiva (2006-2015). Por un lado, tiene una primera parte donde trabajo los conceptos sobre los cuales voy a analizar cada una de las experiencias. Y hacia el final condensa una propuesta que despega a la comunicación del esquema unidireccional que se da entre uno que habla y otro que escucha, una mirada tradicional más relacionada con el periodismo. Yo me alejo de esto porque creo que comunicación es un proceso de producción de sentido que facilita la sinergia entre los distintos actores sociales y el gobierno local, articulando el proyecto político, la gestión municipal y las necesidades y expectativas ciudadanas. El libro propone un recorrido de lectura tradicional, pero el acceso a los contenidos dependerá de la decisión los lectores.

Omar Suárez: Hoy podemos ver los cambios que hubo en la forma de gestionar, en la forma de hacer política, y en la manera de comunicar, porque estamos hablando de un largo período de tiempo donde hubo una cantidad inmensa de transformaciones, por ejemplo con todo lo que tiene que ver con las redes sociales de los últimos años.

Silvina Morelli: Sí, es como vos decís. Por un lado, hubo un desarrollo muy importante de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que quedaron al alcance de las mayorías y que los municipios -al menos los que analizo yo- pudieron aprovechar para relacionarse con la comunidad. La interacción municipio – sociedad civil se profundiza porque comienzan a revalorizarse las acciones de gobiernos locales que asumen cada vez más funciones y en este marco, los ciudadanos demandan cada vez más transparencia de los actos de gobierno, cada vez más obras y cada vez más servicios. Las herramientas que nos da comunicación, si bien no son accesibles para todos -algo que tiene que ver con las desigualdades sociales- hoy facilitan que una considerable cantidad de vecinos y vecinas puedan relacionarse con los gobiernos locales por estos “canales” que son alternativos a los de la comunicación tradicional que se dan en espacios más territoriales.

Omar Suárez: Vos hablabas de la posibilidad de hacer un gobierno transparente. ¿Vos ves que los municipios apliquen mucho esto?

Silvina Morelli: En los municipios en los que trabajé y trabajo, si. En mi libro me centro más en esta cuestión en los casos de San Fernando y Pilar. Lo valioso de la experiencia de San Fernando en el período que yo analizo tiene que ver con esto. Y cuando hablo de transparencia no tomo el concepto tanto en el sentido de que el municipio cuelgue en internet los balances económicos -que es importante que esté porque da cuenta de cómo ese Municipio ejecutó el presupuesto, en qué gastó y para qué-, sino como un estilo de gestión que entiende al ciudadano como un sujeto social al que le cuento qué estoy haciendo y al que lo escucho para ver cuáles son sus necesidades para gestionar en sintonía con ellas. Creo que San Fernando eso lo logró durante mucho tiempo. Por ejemplo, el sitio web que nosotros desarrollamos recibió unos siete premios por presencia y acceso a la información y esto entra en los estándares de transparencia. En el caso de Pilar, donde analizo su sitio web que planeaba ser un gran portal que sumara en el espacio virtual al municipio con otras organizaciones de la sociedad civil, también se trabajaba en ese sentido. La diferencia entre ambos era que en el de San Fernando, las acciones de internet eran acompañadas por programas de participación ciudadana muy fuertes en el territorio. Creo que hoy en día, todos los gobiernos locales quieren contar qué es lo que hacen y los vecinos quieren saber, además de exigir respuestas y soluciones a sus inquietudes y demandas.

Omar Suárez: La relación es distinta de la que se daba en los primeros años de democracia.

Silvina Morelli: Por supuesto y en esto tuvo una gran importancia la descentralización forzada a la que se vieron expuestos los municipios, sumada a el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, como hablábamos anteriormente. Todo esto desembocó en una revalorización de los actos de gobierno y en la necesidad que comenzaron a tener los vecinos y las vecinas respecto de qué hacen los municipios y cómo lo hacen. Y en este sentido creo que los servidores públicos pueden detectar fácilmente una falta de información entre los ciudadanos respecto de cuáles son las posibilidades reales de gestión de las comunas. En mi libro hago un poco de educación cívica, en este sentido porque suelen pedirle a los intendentes cosas que los intendentes no pueden resolver directamente sino que son intermediarios entre la ciudadanía del distrito sobre el que gestiona y otras instancias de gobierno. La seguridad es un claro ejemplo de esto: el intendente puede destinar fondos propios municipales para algunas cuestiones vinculadas con la seguridad pero no puede ser el jefe de las fuerzas de seguridad porque no existe el marco normativo que lo permita -esas fuerzas dependen del gobierno nacional o provincial, según se trate de fuerzas federales o provinciales-.

Omar Suárez: En esa tarea educativa está la docente universitaria.

Silvina Morelli: Así es, está la docente universitaria y está la necesidad de poder contarle a los lectores y lectoras el gran esfuerzo que hacen los intendentes para poder ofrecer servicios y obras de calidad teniendo en cuenta que los fondos provenientes de la recaudación en términos de tasas municipales no son suficientes para dar todas las respuestas que los vecinos piden, sino para dejar en claro cuáles son las competencias de los distintos niveles de Estado en un territorio local.

Omar Suárez: Es importante esto q decís y en relación con esto creo que va a tener que discutirse la descentralización de los recursos, porque los municipios cada vez se ocupan más de la seguridad, cada vez se ocupan más de la salud pública, y acá en Escobar por ejemplo, los fines de semana el hospital que es provincial, no tiene médico clínico. En este marco, la descentralización de los recursos debería ser mucho más seria.

Silvina Morelli: Sí. Y lo más preocupante es que los ciudadanos no saben de estas competencias y responsabilidades y van a golpear la puerta de la intendencia para pedir respuestas que debería dar la provincia -si nos ajustamos a tu ejemplo del hospital-. En este sentido, en mi libro explico algo en relación con esto que marcas. Lo que hay que rever es la norma, la ley orgánica que rige hoy en la provincia de Buenos Aires. Porque si bien la Constitución Nacional -con la reforma de 1994- otorgó autonomía a los municipios, cada provincia tiene su propia Ley orgánica y en el caso de la de Buenos Aires es de la década del ´50 y aunque tiene anexos, el conjunto normativo no está a la altura de la realidad que nos toca vivir en 2017.

Omar Suárez: No quiero terminar esta entrevista sin consultarte acerca de un tema sobre el que sé que tenes una opinión formada, porque ayer escribiste un artículo, porque sos la hija de un militante, de un dirigente del peronismo que en la puerta de su casa golpeó el terrorismo de Estado. ¿Qué te genera la votación de la Corte Suprema dando el 2×1 en un caso de lesa humanidad?

Bueno, mi Bitácora de la Realidad que es la columna que habitualmente escribo en este diario digital, habla de un “refrito normativo”. Si uno se pone a pensar, el 2×1 para este tipo de delitos estaba derogado desde 2001. Los delitos de lesa humanidad no prescriben. Y en este marco, esta decisión de tres ministros de la Corte (dos votaron en disidencia) es un retroceso de décadas en materia de Derechos Humanos. Esto es muy triste para mí y creo que habilitaría a los genocidas a comenzar a reclamar pedidos con este beneficio y poder cruzarnos en la calle, en mi caso, con el tipo que torturó a mi papá. Esta no es la Argentina que yo quiero ni para mi familia, ni para mí, ni para mis hijos. Yo quiero volver a vivir en esa Argentina que era modelo en Derechos Humanos por las políticas públicas nacionales en ese sentido. Yo quiero volver a vivir en esa Argentina en la que cuando uno salía del país -si tenía la suerte de hacerlo- se sentía orgulloso de ser argentino. Y la verdad es que no estoy orgullosa de ser argentina hoy, con un gobierno nacional que viabiliza políticamente este tipo de decisiones. Porque si la viabilidad política no está, esto no hubiera ocurrido.

 

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