Tigre cayó ante Vélez en un partido caliente y con fallos polémicos con el VAR como protagonista

Tigre comenzó el Torneo Clausura con una derrota 2-1 frente a Vélez en el Estadio José Amalfitani, en un encuentro interzonal que dejó mucha tela para cortar. Si bien el “Fortín” llegaba entonado tras consagrarse en la Supercopa Internacional, el “Matador” mostró momentos interesantes, aunque volvió a tropezar con limitaciones defensivas y decisiones arbitrales muy discutidas que lo perjudicaron.

El primer tiempo fue parejo en el desarrollo pero desequilibrado en las áreas. Tigre llegó al gol con un cabezazo de Ramón Arias tras un centro de Joaquín Laso, pero el VAR intervino para anular la acción por una supuesta falta previa de Russo. La infracción fue, cuanto menos, discutible. Mientras en una área se sancionan detalles mínimos, en la otra se ignoran infracciones más evidentes. El agarrón a Héctor Fértoli dentro del área local fue un claro ejemplo: no se revisó y quedó impune.
Vélez aprovechó su momento en el cierre de la primera parte. En apenas tres minutos marcó dos goles y condicionó el trámite del encuentro. El equipo de Liniers desbordó con facilidad y los centrales no lograron cerrar los espacios, y en 2 llegadas 2 goles para el dueño de casa, con tantos de Tomás Galván quién abrió el marcador e Imanol Machuca
En el complemento, Tigre mostró una reacción desde el empuje. Sin brillar, y sin un conductor claro en ataque, logró poner contra las cuerdas a Vélez. El descuento llegó tarde y el empate, que hubiera sido justo, terminó siendo una ilusión. El ingreso de Saralegui, Leyes y Martínez le dio algo de frescura a un mediocampo apagado, y Russo —otra vez solo arriba— hizo lo que pudo entre patadas y forcejeos.
El VAR volvió a ser protagonista negativo: no intervino en una falta a Lazo en un córner que pudo ser penal y dejó pasar una acción del arquero Marchiori que ameritaba expulsión. Sin embargo, sí se usó para anular el gol de Arias en una jugada que no era clara.