Poesía
Habitar la palabra, moldearla
darle vida.
Qué vestida de voz, no suene vacía,
que tenga cuerpo y razón
que arremeta, que encarne
que viaje,
que rompa cristales,
que clave las uñas
en señal de lucha
que plante su huella
en barro y arena
que arda y perdure,
que lave y bendiga.
Que sea sutil aún siendo dura
que calme lo amargo
y melle las puntas.
Habitar la palabra… Sentirla.
Qué no pierda sentido
que siga el compás de cada latido.
Qué hurgue en los huecos
dónde cada letra la resignifica.
Qué guarden las bocas
las medias palabras
y rompa el silencio
la palabra entera.
Qué sirva de base para construir
que no tenga techo
que sea la vara que cierre las grietas
y sea la profeta de paz y esperanza
nacida del vientre
de cada garganta.
Qué sea aquel fruto de buen alimento que necesitamos para resistir.
Habitar la palabra, darle lugar, darle vida.
Habitarla, sentirla.
Rita Frank


