Tigre fue superior, pero debió conformarse con un empate ante Gimnasia
Tigre empató 2-2 frente a Gimnasia en Victoria y dejó escapar una buena oportunidad de sumar de a tres, en un partido donde fue superior durante largos pasajes, especialmente en el segundo tiempo. El equipo de Diego Dabove mostró un funcionamiento sólido, generó las situaciones más claras y contó con destacados rendimientos individuales, pero la falta de eficacia le impidió quedarse con la victoria.

La apertura del marcador se produjo tras un tiro libre ejecutado por Nicolás Barros Schelotto, cuyo envío cayó al punto penal y encontró el preciso cabezazo de Enzo Martínez para establecer el 1-0.
el Matador logró la igualdad mediante un córner ejecutado por Santi López que David Romero ganó la pelota en el primer palo y desvió con su botín izquierdo la trayectoria del balóm para enviarla al fondo de la red y poner el 1 a 1.
Sin embargo, Gimnasia reaccionó y logró dar vuelta parcialmente el resultado. Marcelo Torres marcó el 2-1 transitorio para el Lobo con el único tanto de jugada directa de la noche, en una acción que sorprendió a la defensa local.
Reacción, dominio y falta de eficacia
En el complemento, Tigre sostuvo la intensidad y salió decidido a revertir la historia. Con presión alta, buena circulación y protagonismo ofensivo, el Matador asumió el control del juego y comenzó a arrinconar a su rival contra su propio campo.

El empate llegó a los 13 minutos del segundo tiempo, con un cabezazo de Barrionuevo que le ganó a todos en lo alto. A partir de allí, el equipo de Victoria profundizó su dominio y generó varias oportunidades claras, pero no logró concretarlas.
La superioridad futbolística del conjunto de Dabove fue evidente en el tramo final, con un equipo ordenado, agresivo en la recuperación y con criterio para atacar, aunque sin la contundencia necesaria en los metros finales.
Romero y Russo, puntos altos
Dentro de un rendimiento colectivo positivo, se destacaron las actuaciones de José Romero e Ignacio Russo, dos de las piezas más influyentes en el ataque. Ambos fueron constantes opciones ofensivas, aportaron movilidad y generaron preocupación permanente en la defensa visitante.
Romero se mostró participativo, dinámico y preciso, mientras que Russo aportó presencia, capacidad de asociación y peso en el área rival. Su rendimiento fue clave para sostener el dominio ofensivo del Matador.
Más allá del resultado, Tigre dejó una imagen positiva desde el funcionamiento. El equipo mostró una idea clara, buen manejo de pelota y actitud para buscar el partido en todo momento.
. El Matador sumó un punto, aunque con la certeza de haber estado más cerca de ganar que de perder.


