Tigre dejó pasar otra chance: jugó con uno más, pero volvió a quedarse con las manos vacías
Tigre sigue enredado en su propia irregularidad. Esta vez, tuvo todo a favor durante gran parte del segundo tiempo, pero terminó perdiendo 1 a 0 ante Banfield en el Florencio Sola y ya acumula seis partidos sin triunfos en el Torneo Apertura.

El equipo de Diego Dabove volvió a mostrar dos caras: una primera parte en la que le costó hacer pie y un complemento donde dominó, empujó y generó situaciones, aunque sin la claridad ni la contundencia necesarias para revertir la historia.
El golpe llegó a los 26 minutos del primer tiempo, cuando Tiziano Perrotta conectó de cabeza un centro preciso de David Zalazar y puso el único gol de la noche. Hasta ahí, Tigre había insinuado con un remate potente de Santiago López y otro intento de Alan Barrionuevo, pero sin eficacia.
El partido cambió rápido en el segundo tiempo. A los cuatro minutos, Nicolás Meriano vio la segunda amarilla y dejó a Banfield con diez. Desde entonces, el “Matador” asumió el protagonismo, pero no logró traducirlo en el resultado.
Hubo situaciones claras: el cabezazo de Joaquín Laso que reventó el travesaño fue la más evidente. También lo intentó el “Pity” Martínez con remates desde afuera, y sobre el final aparecieron aproximaciones que ilusionaron, pero siempre faltó el último toque, la decisión correcta.
Tigre jugó casi todo un tiempo con un hombre más, pero nunca terminó de doblegar a un rival que, aún con limitaciones, supo resistir. Y ahí aparece uno de los grandes problemas: el equipo genera, pero no concreta.
El funcionamiento tampoco termina de convencer. En el esquema de Dabove, los laterales están obligados a ser profundos y ofensivos, pero no siempre logran pesar. Cabrera aparece de manera intermitente y no logra ser eje.
El ingreso de Romero mostró otra dinámica, aunque todavía le falta ritmo. Más allá del golpe, Tigre sigue en zona de clasificación, pero el margen se achica. El objetivo de meterse en la siguiente fase sigue siendo alcanzable, aunque el equipo necesita reaccionar pronto.
La Sudamericana aparece en el horizonte, pero hoy parece más una distracción que una prioridad. Lo urgente es volver a ganar en el torneo local y recuperar confianza.


