El llanto que alertó a todos: un policía rompió una camioneta para salvar a un nene en Pilar

El llanto que alertó a todos: un policía rompió una camioneta para salvar a un nene en Pilar

El llanto se escuchaba antes de ver la camioneta. En medio del movimiento habitual del Paseo Champagnat, entre gente que iba y venía con bolsas en la mano, un nene de dos años lloraba desconsolado desde el interior de un vehículo cerrado. Las ventanillas estaban arriba, el sol pegaba fuerte y el calor hacía del habitáculo una trampa

Algunos transeúntes se detuvieron. Miraron adentro. El chico estaba solo, transpirado, agitado. Pasaban los minutos y nadie aparecía. La escena empezó a inquietar y no tardó en llegar el aviso a un policía que recorría la zona.

El efectivo se acercó, evaluó la situación y no dudó. El riesgo era evidente. Con un golpe seco, rompió uno de los vidrios de la camioneta y abrió paso al aire. En segundos, sacó al nene y lo puso a resguardo. El llanto siguió, pero esta vez había brazos que contenían y voces que tranquilizaban.

El chico estaba consciente, aunque afectado por el encierro y la temperatura extrema dentro del vehículo. Minutos después, entre miradas tensas y preguntas sin responder, apareció la abuela, una mujer de 45 años. Dijo que se había demorado más de lo pensado haciendo compras.

La fiscalía de turno de Pilar tomó intervención para investigar lo ocurrido y establecer responsabilidades. Mientras tanto, la imagen quedó flotando en la tarde: un vidrio roto, un nene a salvo y la certeza, una vez más, de que el calor no perdona y que un descuido puede volverse peligro en cuestión de minutos.