A GLADYS MATUS
No pudieron ocultar las nevadas
el gemido doliente de una joven
que buscaba perpetuar su memoria
en las faldas de un cerro venerado.
Del Nahuel Pan bajaban sigilosas
esperanzas que nunca se perdían;
un camino recibió sus pisadas
de Trevelin a Esquel con empeño.
Las palabras sinceras en su mano
a sus cartas intensa vida daban;
sus caprichos de niña bien mimada
obtenían respuesta al instante.
Qué tristeza recibir la noticia
de su vida cortada por un cáncer
enfrentando valiente su rodilla
que causaba con dolor su agonía!
Un encuentro a tiempo con el Hijo
le deparó futuro venturoso:
firmes pasos sellaron su partida
a la gloria bendita del Eterno.
Sólo queda su tumba entre muchas
donde feliz reposa con su padre
esperando segura la trompeta
que reunirá con Cristo los salvados.
Alberto Cirkov


