Un pedido de auxilio y una nueva vida: agentes de la Policía Municipal asisten un parto de urgencia
“Fue una emoción muy grande poder tener a la bebé en brazos y haber ayudado a la mamá”, expresó Cintia Cabrera, agente de la División EVA (Equipo para Víctimas y Acompañamiento) de la Policía Municipal de Escobar, al recordar la intervención de un parto de urgencia que protagonizó en la madrugada del 4 de agosto en una vivienda del barrio Stone. Una intervención donde la rápida respuesta, la preparación y la vocación hicieron la diferencia.

Todo ocurrió durante un recorrido preventivo por Belén de Escobar. Personal de la Guardia Urbana fue interceptado por un vecino que, angustiado, pidió ayuda ya que una mujer estaba en pleno trabajo de parto dentro de su casa. Inmediatamente alertaron a la División EVA de la Policía Municipal, que acudió enseguida.
Fue entonces cuando la agente Cintia Cabrera, que cuenta con formación como enfermera neonatal, no dudó en poner su conocimiento al servicio de la vida. “Llegué, estaba toda la familia. Me permitieron el acceso. Le comenté que era enfermera y recepcioné al bebé”, relató emocionada. “Me siento muy feliz y orgullosa de pertenecer a la Policía Municipal y poder haber ayudado”, agregó.
A su lado, la agente Aixa Lojo la acompañó en cada paso, brindando contención hasta la llegada del SAME. “La familia, al escuchar al bebé llorar, nos abrazó. Estábamos muy contentos por vivir ese momento”, recordó.
Tanto la madre, Yessica Vanesa Catalán, como su hija, fueron trasladadas para recibir atención médica, ambas en buen estado general. Pero lo que quedó grabado en el corazón de estas agentes fue mucho más que una intervención exitosa, sino el abrazo de toda la familia: “Para ellos fue un alivio y para nosotras, una alegría, porque pudimos poner nuestras herramientas y todo lo que nos enseñaron al servicio de esta causa”, concluyó Lojo.
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