Miedo

Miedo

No es más que mi mente susurrando a mi oído como un soplido del viento sutil llevando a mi cuerpo sensaciones enérgicas, paralizantes.

Un torrente recorrió mis venas sudando el desierto más inhóspito creando escenarios escalofriantes como el cielo gestando una tormenta nubes agresivas, densas, negras chocan como una orquesta sinfónica abriendo el telón a una luz enceguecedora, detrás, el sonido de los truenos y ese público sediento esperando lo imponente de la danza en estado gaseoso. Y, solo fue eso un caos inminente de lo que no sucedió.

Karina di Gregorio

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