Marcas

Marcas

Fueron cinco primaveras de aquella ausencia obligada.

Un calendario con cruces fue descontando el dolor.

Con el andar de un felino atisbó por la ventana y en un crujir de la puerta se deslizó al interior.

Todo se veía intacto como aún lo recordaba.

El piano negro de cola, los libros y aquel cajón, que en la urgencia de la huída se lo olvidó semi abierto, el vacío en el perchero descascarado y marrón.

Un solo ambiente vestido de polvillo y telarañas, un aroma enmohecido y un sabor agridulzón.

Los ecos de mil heridas rebotando en los rincones, el sillón, los almohadones…

Cinco septiembres sin sol.

Calló la niña su miedo luego de años oscuros y como gata furiosa se animó al rasguñón,

de un salto agarró dos trapos y se lanzó a la vereda,

fueron más de siete muertes

las marcas de aquel amor.

Sacudió sus pensamientos soltando aquellas cadenas,

barrió fuera sus  recuerdos, se acurrucó en el presente y se juró redención.

             Rita Frank